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2006/11/14

Y miento

Y miento si digo que siento
el mundo y el viento,
que el vuelo del pensamiento es cierto,
que la cábala que alaba el sentido
alaba el cielo bajo el que fue concebido.

Y digo,
que, si no abajo,
donde nace el infierno
feliz es el siervo
que crece en un paraje yermo.
Yermo paraje que nace
del cielo y el infierno que vela.

Y digo,
que siento el mundo
y el cielo en el que vivo.

Y el cielo se abre


Y el cielo se abre sobre mí.
Impaciente su mirada.
Nube, nube, nube.
Pasan. Sobre mi cabeza.
Sin cesar.
Un guerra a lo lejos.
El final.
Nube, nube, nube.
No paran. El fin del mundo.
El final. Nadie ve mas allá.
Todo sigue igual.
Nube, nube, nube.
No habrá mañana. Para
nosotros. No habrá más.
Silencio, solo silencio... y nubes.
No estaremos en ningún lugar.
No habrá mañana.
No habrá nada más. Es el fin.
Ahora es el fin.
No habrá nada más.
Nube, nube, nube,
no cesa su camino. No sabe
de paz o de guerra, no sabe
de bien o de mal.
Su camino es lo que la lleva.
Un camino sin final.


Nube, nube,
nube sobre la nada.
Sobre la no vida. Que
creamos los hombres.
Sobre nosotros tendidos.
Sobre esqueletos de tierra.
Sobre el suelo.
Nubes. Nubes.
Nubes y sus sombras. Que
oscurecen a su paso el camino.
Nubes. Nubes.
Nubes que vuelven a pasar,
nubes que no gritan y
no lloran, que
no sienten su pasar.
Nubes. Nubes.
Nubes que aplastan las cabezas. Que
un día pensaron. En
como poder. Poder
sobrevivir a su destino. Que
ya estaba escrito.
Sobrevivir sobre todo lo conocido. Que
sobre todo querían sobrevivir. A
lo que ya conocían. Como
su fin.
Y al fin perecieron. Con
todos
los demás. Y solo quedó polvo. Y en polvo se convirtieron lo que
un día se
arrastraron
y
otro
día se irguieron. Como si nada hubiera pasado.
Y
quedaron
relegados.
A la
vida entre

los

arboles entre

la selva. A
seres salvajes.
A la


mas primitiva forma
de


vida.

Sin vida. Sin vida. Sin vida.


Desde el cero hasta el cero.


Nube, nube, nube.

Y después de llenar


Y después de llenar mil lienzos de líneas,
enterró sus cuadros y se hecho a andar.

Y en la calle descubrió
que el aire traza líneas en el paisaje
que nadie puede borrar.

Y persiguiendo la ilusión
de alcanzar el color
de la brisa del mar
encontró tendida en el suelo
una hoja con una sonrisa
dibujada.

Entonces detuvo su caminar.

Veo cosas

Veo cosas que no me gustan
y no quiero cerrar los ojos.
No quiero mirar, no quiero
verlo, pero lo veo.
Quiero que así no sea
pero contra ello no puedo.
Veo cosas.Veo.

Una voz

Una voz calló en la oscuridad del silencio
pidiendo el calor de un abrazo,
la saliva de un beso,
de la caricia el tacto,
del amor el placer,
del pensamiento una mano,
de la vida el olor,
del cielo un pacto,
del viento un adiós,
de la muerte un llanto.

Una lágrima

Una lágrima brotó
del fondo de tu mirada.
Un llanto que desgarró
la magia de una hada.

Una hoguera sin llamas

Una hoguera sin llamas.
Un sueño sin cama.
Palabras sin ganas.

Un carro en el cielo.
Un sonido en el agua.
Un murmullo en el silencio.
Una campa nevada.

Una comuna sin hippies.
Un juego de cartas.
Un sol de brujas.
Un árbol sin ramas.

Un rayo en la tarde.
Risas en el rayo.
Llantos en las risas.
Miedo en el cuerpo.

Una decisión.
Tristeza, rabia, amargura.
Resignación.

Un comentario.
Alegría, felicidad, esperanza.
Agitación.

Tiemblan en escalofríos

Tiemblan en escalofríos las llamas en vela,
se retuercen en llantos las sombras
frente a tu cuerpo, dulce bella.

Oscuro es el aroma que te envuelve el alma,
reina de mis amores,
sepulcral el silencio que ensordece mi mente,
diosa de mil dioses.

¿Cómo vives tu muerte, rostro en flor?
¿Cómo ves tu oscuridad, alba nocturna?

Los ríos de plata no dejan
de horadar mis mejillas.
Tu sangre no deja
de abrasar mis venas.

Tengo entre mis labios

Tengo entre mis labios
tus labios, entre mis manos
tus manos y entre mis piernas
tus piernas.
Te tengo a ti
entre mi cuerpo y el cielo
entre la Tierra y el universo.

Sola

Sola deshabitada y maltratada
apareció ante mi.
Descuidada, abandonada y triste
era su fachada;
el lugar perfecto
para este vagabundo errante,
perfecta para una noche,
perfecta para una vida entera.
Poco a poco, la distancia entre los dos
menguaba,
y poco a poco sentía
que necesitaba cariño...
que necesitaba amor.
Al llegar a ella
una puerta tabicada,
infranqueable, aparecía
pero no me iba a detener.
Horas de arduo trabajo nocturno
con mi cuerpo como única herramienta;
horas poniendo lo mejor de mi
para conseguir entrar en ella,
horas eternas, que al alba
obtuvieron el fruto deseado.
Detrás de aquellos ladrillos
aparecía ante mi
un interior deteriorado por manos
despiadadas, manos que se aprovecharon de ella
sin dar nada a cambio.
Sin tomar aliento,
armado de valor y sin temer la derrota,
comencé a mimar aquella que probablemente,
viviría conmigo mucho tiempo.
Días de trabajo levantando
las paredes derribadas por la incomprensión,
semanas reconstruyendo el hogar
que una vez dio calor,
meses decorando el exterior
que una vez pareció muerto.
Y cuando por fin sonrió
y supe que mi trabajo había terminado,
en un amanecer de invierno,
partí en busca de otra casa que ocupar.

Si vivir


Si vivir la inmortalidad
es morir en vida,

si se ha de atormentar el tiempo
para convertirlo en eterno,

si sufrir es el precio a pagar
por la felicidad imperecedera,

volveré la espalda al paraíso,
viviré hasta cansarme de hacerlo
y moriré para siempre.

Si me preguntaras

Si me preguntaras por una luz,
yo te diría la de tus ojos.
Si lo hicieras por una voz,
la que me dice te quiero.

Si por una ilusión,
aquella en que me querías.
Si por un sueño,
aquel en que me querías.

Si me preguntaras por una canción,
seria esta que te escribo.
Si lo hicieras por un adiós
te pediría un hasta luego.

Si por un color,
el de la felicidad.
Si por un amor
el que tu me das.

Renace


Renace ácido sonido;
balance y tono,
sentido.

Quisiera correr

...quisiera correr
a la velocidad del sol
de oriente a occidente
por la faz de la Tierra
y sentir así
los dedos rosados de la aurora
por toda la eternidad.

Quiero sentir

Quiero sentir tu mirada,
tus pensamientos y tus latidos;
con los ojos cerrados.
Quiero verte siempre en mi.

Quiero que vivas

Quiero que vivas en mí
cada latido de tu corazón
cada suspiro de tu pecho.

Quiero que vivas
en este hogar
en esta vida que te pertenece.

Quiero que vivas en mi
hasta que nuestro amor
de amor muera,
hasta que la vida
contener la felicidad no pueda.

Quiero

Quiero volver a oler tu cuerpo entre sabanas,
ahogarme en él hasta morir en un sueño profundo,
despertar abrazado por el calor del silencio,
vivir condenado a tu amor y a tu corazón encadenado.

Quiero sorber otra vez de tus labios
besos invisibles en la oscuridad.
Quiero oír tu voz en el silencio,
estremecer con tus palabras en mi oído,
enloquecer por el calor en mi cuerpo,
despertar y seguir viviendo.

Quiero otra vez tus ojos cerrados.
Quiero otra vez tu cuerpo abrazado.
Quiero otra vez a ti.
A ti quiero.

¿Que si la quiero?

¡Cómo no voy a querer
a la luz de la luna en el amanecer,
al cielo y la Tierra y a todo el universo!

¡Como no voy a querer
a la flor de la vida
y a la hermana de Dios!

¡Como no voy a querer
a quien con sus caricias
me robo el corazón!

La quiero como nadie lo ha hecho jamás
como los peces quieren al agua
y las nubes al cielo.

La quiero, la quiero.

Poesia:

No trates de destriparme
para analizar mis vísceras
en cruel autopsia.

No busques lo que no hay
dentro de mi
pues ahí no está lo que buscas.

No me trocees
porque solo soy
palabras en un papel
que decoran tu mente.

¡Analízate tu!
Después de haberme mirado
¡Destrípate tu! Pues en ti está
lo que yo no tengo.

Montañas


Montañas rojas tintadas con el sudor de mil brazos.
Manos encallecidas por picos y palas en las entrañas de la tierra.
Oscuro el cielo en la profundidad.
Oxidados los chirridos del hierro en los raíles.

Galerías infinitas, toperas laberínticas.
Túneles oscuros, lechos sepulcrales.

Respiración sinusítica, agitada por el trabajo desde el primer sol.

Barro, viruta...

La roca madre quejumbrosa y herida se revela en avalanchas.

Atrapados, inmóviles, rotos.
Muertos, muertos, muertos.

Llantos en el exterior estallan en agonía
con la llegada del elevador.

Viudas, huérfanos, padres desolados,
muerte, muerte, muerte.

Luto en las calles, en los balcones y en las banderas.
Iglesias rebosantes,
huéspedes de cementerio.

Ramos de cipreses, coronas de hierro en bruto.
Lapidas rojas, cirios de muerte.

Llantos, llantos, llantos.